La experiencia que conllevan veinte años de diseño de contenidos, ensayos con los clientes y proyección durante el directo, me ha enseñado que la palabra mágica es la empatía. Empatía no solo con el cliente final, sino también con la agencia y con todo el equipo técnico.
El cliente se juega mucho en cada evento. No hay evento grande o pequeño, solo los hay más o menos complejos.
Entender las necesidades del cliente es vital para alcanzar el éxito en una convención, rueda de prensa, lanzamiento de producto, junta de accionistas o entrega de premios.
Todo se mide al detalle. Todo está perfectamente ensamblado, sincronizado y engranado para que el directo fluya al segundo como los instrumentos de una orquesta.